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Hábitats

Foto: Pinar de Els Xaparrals. Foto: Juan Miguel Martínez Lorenzo
Foto: Pinar en la Serra de l'Arguenya. Autor: Ramón García Pereira 
Foto: Arendajo. Autor: Asociación de Amigos del Valle de l'Avaiol
Foto: Pinar de Pinus halepensis en el Comptador. Autor: Ramón García Pereira
Foto: Serpiente de escalera en pinar. Autor: Asociación de Amigos del Valle de l'Avaiol 
Foto: Carrascar en la Serra de l'Arguenya. Autor: Ramón García Pereira 
Foto: Encina de la Finca de la Administración. Autor: Ramón García Pereira 

Foto: Coscojar en El Despenyador. Autor: Ramón García Pereira

Foto: Rosmarinus officinalis (Romero). Autor: Ramón García Pereira 
Foto: muflón Autor: Asociación de amigos del Valle de l'Avaiol
Foto: Juniperus communis (enebro). Autor: ramón García Pereira
Foto: pastizal de Planissies. Autor: Ramón García Pereira 
Foto: Conejo en campo cultivado. Autor: Asociación de Amigos del Valle de l'Avaiol 
Foto: Forada. Autor: Ramón García Pereira
 Foto: gorrión molinero. Autor: Asociación de Amigos del Valle de l'Avaiol
 Foto: El Comptador. Autor: Ramón García Pereira
 
Foto: Nerium oleander (Adelfa). Autor: Ramón García Pereira
Foto: Pérdiz. Autor: Asociación de amigos del valle de l'Avaiol 
 

El Paisaje Protegido de la Serra del Maigmó y Serra del Sit es un complejo sistema montañoso formado por la Serra del Maigmó, el Sit, Despenyador, l'Argüenya, Serra de Castalla, Serra del Frare y la Sierra del Caballo.

A finales del siglo XVIII, A. J. Cavanilles ya destacaba la imponente figura del Maigmó y el fuerte impacto paisajístico de estas sierras: ‘…monte cuya punta cónica sobresalía entre los demás de la comarca…" y más adelante, a principios del siglo XX, Jiménez de Cisneros, en el artículo publicado "El Maigmó y sus alrededores", destacaba este mismo aspecto ‘El observador que desde el Castillo de Santa Bárbara de Alicante tiene la vista hacia el NO, percibe una serie de alturas, entre las que sobresale un elevado pico llamado Maigmó'.

Se trata de una zona de media montaña de especial interés, ya que representa uno de los principales núcleos forestales de la Comunidad Valenciana y en la actualidad mantiene una excelente representación de hábitats forestales, entre los que destacan los pinares y algunos fragmentos de carrascar, roquedos, cuevas, zonas húmedas junto a pequeños cursos de agua o nacimientos, campos de cultivo de secano, y sobretodo, una gran variedad de matorrales, que reflejan en su composición los matices edáficos y especialmente el marcado gradiente ombroclimático existente entre las diferentes vertientes del macizo, o lo que es lo mismo, entre el ambiente subhúmedo y el semiárido alicantino.

A continuación se comentan más detalladamente los principales hábitats que se encuentran dentro del Paisaje Protegido de la Serra del Maigmó y Serra del Sit.

 

Pinares de pinos mesogeanos

Son formaciones de pinos de marcado carácter mediterráneo (Pinus halepensisPinus pinaster y Pinus pinea). La mayoría procedentes de antiguas repoblaciones de los años 50 y 60, que han actuado como pioneros en la sucesión de los bosques de encinas. Son bosques espesos pero poco desarrollados dominados por pino carrasco, con abundante vegetación de matorral espinoso, formado principalmente por aulagas, romeros, coscojas, albaidas, estepas, brezos, tomillos, lentiscos, lastones, etc. La fauna asociada a este hábitat es muy variada, pudiendo encontrar desde jabalís y arruís a gran cantidad de pequeños mamíferos, reptiles y aves.

Como ejemplos de este hábitat podríamos citar entre otros: las faldas del Maigmó, Les Fermoses, Els Xaparrals, L'Avaiol o la Serra del Sit.

 

Bosques esclerófilos mediterráneos

Los encinares son la vegetación potencial o el bosque climácico de la mayor parte del territorio que ocupa el Paisaje Protegido. Se trata de un bosque formado, fundamentalmente, por árboles y arbustos esclerófilos, es decir, de hojas persistentes y duras. El sotobosque está formado por gran variedad de arbustos como laureles (Laurus nobilis), madroños (Arbutus unedo), sabina negral (Juniperus phoenicea), enebros (Juniperus oxycedrus y Juniperus communis), aladiernos (Rhamnus alaternus), esparragueras (Asparagus acutifolius), la rubia (Rubia peregrina), durillo (Viburnum tinus), rusco (Ruscus aculeatus) y enredaderas como la zarzaparrilla (Smilax aspera) y la madreselva (Lonicera implexa). La fauna en estas zonas es muy rica destacando la presencia de jabalís, arruís, pequeños mamíferos y una variadísima cantidad de aves.

En la actualidad, este bosque ha sido sustituido por repoblaciones de pino carrasco (Pinus halepensis), y por formaciones arbustivas más adaptadas a la aridez y a suelos secos y poco desarrollados, como coscojares, romerales y tomillares principalmente. Sin embargo, todavía hoy quedan algunos reductos de lo que en épocas anteriores fueron grandes bosques como en el El Carrascalet, en Catí o en pequeñas zonas de las faldas del Maigmó y del Sit.

 

Matorrales esclerófilos

Dentro de este apartado podemos citar los coscojares, primera etapa de sustitución de los encinares. Están dominados por la coscoja (Quercus coccifera) y por una abundante y variada vegetación acompañante, entre la que destaca el romero, la albaida, el romero macho, la estepa, la aulaga, el brezo, el tomillo y la coronilla de fraile. La fauna asociada a este hábitat es muy variada, pudiéndose observar gran variedad de aves, reptiles, pequeños mamíferos e invertebrados de todo tipo. Es una formación bastante abundante en zonas como Els Xaparrals o la Serra del Sit.

También son frecuentes los romerales y tomillares, que aparecen como etapa de sustitución de formaciones de mayor porte, o con mayor potencial, como encinares y coscojares. Se trata de la vegetación permanente en las zonas con clima más árido y con suelos más secos. Son matorrales con gran diversidad florística y estructural. Entre la vegetación más frecuente podemos citar el romero (Rosmarinus officinalis), el tomillo (Thymus vulgaris), el lentisco (Pistacea lentiscos), el mirto (Myrtus communis), el acebuche (Olea sylvestris), la esparraguera (Asparagus albus) o la albaida (Anthyllis cytisoides).

 

Matorrales arborescentes con Juniperus spp.

Son matorrales abiertos dominados por especies del género Juniperus, resultantes de la degradación de bosques climácicos o que actúan como comunidades permanentes en sustratos o condiciones desfavorables (zonas rocosas, secas…) que impiden la evolución hacia el bosque.

En nuestro territorio se da en pequeños rodales, junto a pinares, coscojares o romerales principalmente, ocupando escarpes o crestas rocosas y suelos poco desarrollados.

Destaca la presencia de aves (zorzales, currucas, mirlos…) y de pequeños mamíferos como zorros o garduñas, que aprovechan, sobre todo en invierno, los frutos que les proporcionan enebros y sabinas.

 

Prados de gramíneas y anuales de Thero-brachypodietea

Son pastos xerofíticos más o menos abiertos, formados por diversas gramíneas y pequeñas plantas anuales, que crecen sobre sustratos secos, ácidos o básicos, en suelos generalmente poco desarrollados.

Estas comunidades están repartidas por todo el territorio, presentando por ello una gran diversidad. Se desarrollan siempre en ambientes bien iluminados, suelen ocupar los claros de matorrales y de pastos vivaces discontinuos, o aparecer en repisas rocosas, donde forman el fondo de los pastos de plantas crasas.

De cobertura variable, están compuestas por pequeñas plantas vivaces o anuales, a veces de desarrollo primaveral efímero. A pesar de su aspecto homogéneo, presentan gran riqueza y variabilidad florística, con abundancia de endemismos. Entre los géneros más representativos están Arenaria, Chaenorrhinum, Campanuda, Linaria, Silene, Euphorbia, Rumex, Odontites, Bupléurum, Bromas, Stipa, Brachipodium

La fauna de los pastos secos anuales es compartida con las de las formaciones con las que coexisten, predominando la presencia de pequeños invertebrados y a ves como alondra común, el triguero, la tarabilla común, etc.

 

Prados calcáreos kársticos

Son comunidades pioneras, abiertas y preferentemente xerotermófilas que se desarrollan sobre sustratos rocosos o pedregosos, calcáreos o básicos. Estos prados están dominados por especies anuales, bulbosas y, a veces, suculentas, en comunidades asimilables a la alianza Alysso alyssoidis-Sedion albi. Estas formaciones corresponden a etapas iniciales de la sucesión de los diversos tipos de vegetación permanente sobre litosoles asociados a las diversas series de vegetación de la Comunidad Valenciana, preferentemente en los pisos termomediterráneo, mesomediterráneo, bajo ombroclima seco o seco-subhúmedo.

Son comunidades de estructura abierta que suelen llevar en un estrato superior plantas de hojas carnosas y por debajo un conjunto bastante diverso de plantas anuales de pequeño tamaño y vida efímera que aprovechan las lluvias estacionales, principalmente de primavera, para desarrollar su ciclo vital completo.

En superficies planas, estas comunidades vegetales suelen formar parte de un mosaico, ocupando los afloramientos rocosos puntuales, donde no pueden prosperar especies que necesitan mayor cantidad de recursos, ya sean otros pastizales, matorrales… En repisas horizontales dentro de farallones y paredes rocosas, pueden convivir con otras formaciones rupestres. Las plantas crasas más habituales son la del género Sedum y entre las plantas anuales son frecuentes Saxifraga tridactylites, Hornungia petraea, Arenaria serpyllifolia, Campanuda erinus, Linaria micrantha, así como distintas especies de los géneros Bupléurum, Helianthemum, Odontites, Trisetum, etc.

Este tipo de hábitat suele presentarse en fragmentos de poca extensión, por lo que su fauna no es específica, siendo la propia de espacios abiertos, (como invertebrados, con abundancia de insectos fitófagos, como ortópteros, hormigas, coleópteros o lepidópteros especializados en el consumo de gramíneas en su fase larvaria) o compartida con otros pastos secos, matorrales o bosques con los que contacta.

 

Roquedos 

Acúmulos de piedras en laderas montañosas con vegetación dispersa que enraíza entre los fragmentos rocosos. Se trata de pedregales y acumulación de bloques calcáreos de diferente origen. Los fragmentos pueden ser de tamaños diversos, y forman cúmulos fijos o más o menos móviles e inestables.

Las plantas que aquí se desarrollan suelen tener mecanismos de resistencia a la inestabilidad del sustrato, como por ejemplo, órganos subterráneos, facilidad de rebrote, tallos flexuosos, etc., además de otras adaptaciones habituales de medios rupestres, como resistencia a la sequía.

Entre los géneros habituales destacan: Linaria, Viola, Senecio, Rumex

En cuanto a la fauna destacan los pequeños vertebrados que a menudo hacen sus nidos o madrigueras entre los bloques estabilizados, como por ejemplo, topillos, garduñas, ginetas o la comunidad de arruís.

 

Pendientes rocosas calcícolas con vegetación casmofítica

Se trata de roquedos (farallones, cantiles, cinglos, paredones, escarpes, cortados, riscos, peñas…) de naturaleza calcárea que alojan comunidades vegetales abiertas de plantas perennes enraizadas en las fisuras y grietas.

Se trata de un medio muy restrictivo para la vegetación en cuanto a disponibilidad de agua, nutrientes y oportunidades para la fijación y arraigo de propágalos. Las plantas medran en oquedades y fisuras que contienen a veces algo de sustrato, formando comunidades de escasa cobertura. Algunas de las plantas que podemos encontrar son: Pontentilla caulescens, Campanuda hispanica, Teucrium buxifolium, Erodium valentinum, Sedum sp. Thymus vulgaris, Chiliadenus saxalitis. Polypodium cambricum, Camptothecium aureum, Ceterach officinarum, etc.

En cuanto a la fauna rupestre que habita estos parajes destacan las aves: rapaces (buitre común, águila real, águila perdicera, halcón peregrino, búho real, etc. y paseriformes (roqueros, chovas, treparriscos, avión roquero, etc.)

Como ejemplos podríamos citar entre otros: La Foradá, Lomas de Pussa, Maigmó, Barranco de Rincón Bello.

 

Galerías y matorrales ribereños termomediterráneos (Nerio-Tamaricetea)

Este tipo de hábitat se localiza en pequeños puntos de agua junto a ramblas y nacimientos. Dominados por la adelfa (Nerium oleander) y la zarzamora (Rubus ulmifolius) con una variado número de especies acompañantes entre las que destacan la Rubia peregrina, Brachypodium phoenicoides, Coronilla juncea, Tamarix sp., Osyris quadripartita, Brachipodium retusum, Scirpus holoschoenus, Equisetum ramosissimumUlex parviflorus o Arbutus unedo. Este tipo de hábitat se puede encontrar por ejemplo en El Estret o en Rincón Bello.