Visor de contenido web

Producción y usos de flora singular

Esta actividad de los proyectos de conservación de flora del CIEF corresponde a la producción de planta orientada a la concienciación social y a la facilitación para proyectos que pongan en valor la flora silvestre valenciana. A pesar de pode incluir de manera más puntual especies catalogadas, es decir, incluidas en el Catálogo Valenciano de Especies de Flora Amenazada, en las categorías en Peligro de Extinción o Vulnerable, la producción de flora singular se centra sobretodo en plantas raras, endémicas, o amenazadas de menores niveles de protección, de las categoría Protegida no Catalogada y Vigilada.

Esta sección del CIEF se encarga de plantas para proyectos como las rocallas ecoeducativas, puesta en valor de endemismos con usos populares, cultivo de antiguos arqueófitos no invasores de interés científico y etnobotánico, selección y domestiación de razas de plantas endémicas con interés ornamental, etc.

La mayoría de la producción se dedica a facilitar regularmente planta para nutrir una red de rocallas de flora valenciana establecida a lo largo de los años en centros con los que existen convenios de colaboración con la Conselleria, o actividad conjunta con el CIEF. Forman parte de esta red diversas rocallas en el Jardín Botánico de la Universitat de València, en el IVIA, en los campus de Gandia y de València de la Universitat Politècnica de València, o en el Jardín de la Albarda de la Fundación Enrique Montoliu. Además se producen plantas para instalaciones de la propia Conselleria, como las rocallas o jardines didácticos de los centros de interpretación de los espacios naturales protegidos de la Comunitat Valenciana, o para colaboraciones específicamente solicitadas a la Dirección General de Medio Natural y de Evaluación Ambiental por ayuntamientos u otras entidades públicas o privadas. Las entidades interesadas en este tipo de colaboraciones deben dirigirse al CIEF y pedir a la dirección general la cesión del material vegetal que puedan necesitar.

A diferencia de la producción de planta orientada a la introducción en el medio natural, donde la conservación de la diversidad genética es una de las directrices principales, la relativa a la flora singular puede nutrirse de semillas producidas en su mismo cultivo sin alcanzar esos niveles de variabilidad, ya que pueden estar mucho más adaptadas a las condiciones artificiales de los lugares de destino.